La arrogancia de sentirse la más bella

on Apr 05 in Dircom, Internet y Redes Sociales by

No te olvides de este nombre: Samantha Brick. ¿Te suena? Probablemente no. Es una mujer inglesa, periodista, de 41 años, casada con un francés y afincada en una casita de campo en la Galia desde hace unos cuatro años. Su último artículo en el Daily Mail (el periódico estrella para la clase media inglesa) acaba de provocar una auténtica tempestad en Internet y en la sociedad inglesa.

Empiezo a leer sin mirar mucho la foto que ilustra el artículo (lo que, tratándose del Daily Mail, es bastante difícil, pues su versión online se nutre de imágenes abundantes y de tamaño descomunal). El titular comienza ya poniéndome en alerta. “Hay algunos inconvenientes a lucir tan bella. Por qué las mujeres me odian por ser guapa”. Uy. ¿A ver? Sigo leyendo, y parece que esta mujer, a lo largo de su vida, se ha encontrado con anécdotas como las siguientes: una azafata en un velo a Nueva York que le lleva una botella de champagne, de parte del piloto, para darle la bienvenida al vuelo; un desconocido que le paga el billete de tren mientras espera en la cola; hombres (sí, en plural) que en repetidas ocasiones le envían vino a la mesa donde ella cena; un tipo que le paga el billete de taxi antes de que a ella le de tiempo a salir…

Mi mente, que a veces trabaja más rápido de lo que debería… comienza a recibir pequeñas descargas eléctricas. “Madre mía, esta mujer debe ser un auténtico bombón”. Pienso. Porque yo, pocas veces he visto a alguien que me magnetizase de semejante manera, que me empujase a hacer cosas similares. Y, además, un bombón de calle, que no una foto de artista tras pasar los filtros del photoshop. No, un bombón ahí, en la cola de la compra, saliendo del taxi, o cenando en la mesa de al lado, completamente natural.

Sigo leyendo. “Cuando se me ocurría preguntar qué había hecho yo para merecer semejante trato, me respondían que mi aspecto agradable y mi preciosa sonrisa les había alegrado el día”. Guau. Esto es magia, lo que todas las mujeres desearíamos hacer sentir a nuestro hombre. Entonces no lo puedo evitar, y miro directamente la foto que ilustra el artículo. Es la que aparece a la izquierda de estas palabras.

Bueno, pienso. La verdad es que me parece una mujer normal, atractiva, sí, pero vamos, yo nunca volvería la cabeza para mirarla, ni muchísimo menos pagaría sus gastos por la impresión que me ha causado su belleza. Sigue leyendo Anita, seguro que encuentras la respuesta. Sigo.

Ya sé que no soy Elle McPherson [no, no lo eres] pero soy alta, delgada, rubia, y, como me dicen a menudo, atractiva. Sé lo afortunada que soy. Pero hay inconvenientes a lucir bonita: el principal es que otras mujeres me odian por el mero hecho de mi maravilloso físico.

A partir de aquí, mi ceño se frunce y termino de leer cómo ella advierte los celos de las mujeres que se sienten “amenazadas” cuando ella está cerca de sus maridos, o “jefas inseguras” que no han querido promocionarla simplemente por su físico.

Saben, esto, que es un argumento legítimo para modelos, actrices o artistas de éxito que todos conocemos… de repente cambia de color cuando es una mujer completamente normal como Samantha Brick. Los detalles que sigue dando en el artículo no hacen más que sentirme ofendida, como lectora, y como mujer. ¿Quién es ella para opinar por el resto de las mujeres? ¿Se puede afirmar algo así, como si hubiese hecho un estudio riguroso, cuando en realidad se basa en su única e indemostrable experiencia personal? ¿Es esta mujer TAN guapa como para afirmar lo que afirma en su artículo?

La lluvia de críticas fue increíble. No tanto por decir lo que dice, o por ser más o menos atractiva, sino por la arrogancia que muestra al afirmar categóricamente algunos hechos. Termina disculpándose por el hecho de tener ahora 41 años, algunas arrugas, y un cuerpo normal. Miren las fotos y juzguen ustedes mismos. Todas las críticas, según ella, reafirman su tesis. “¿No lo véis? Me odian porque soy atractiva, mira cómo me atacan”. Déjenme que lo dude.

Aquí os dejo una entrevista en la cadena ITV donde ella trata de defender su tesis, y los periodistas (y una sicóloga) añaden salsa al debate. Está en inglés, si no os defendéis lo suficiente, no pasa nada, dadle al play y disfrutad de la belleza leonina de esta mujer que despierta pasiones por donde va y roba el corazón de todos los maridos, sin excepción.

Yo sigo sin verlo. Que  no lo veo, oigan. Me parece simplemente una mujer atractiva y que se quiere mucho a sí misma. Punto. Pero claro, este artículo ha puesto al Daily Mail de pronto en el ojo del huracán, ayer llegaron al millón y medio de personas que pincharon en el enlace del artículo en su web, y le están dando una cobertura de páginas y páginas en los últimos días. Aquí algunos comentarios en Twitter:

¿Saben a lo que me recuerda todo esto? a un tuit de Justin Bieber que ha sido reenviado (‘retuiteado’) 55.000 veces. Sí, cincuenta y cinco mil. ¿Saben lo que decía? “I’M SEXY AND I KNOW IT” (Soy sexy y lo sé, así, en mayúsculas, por si no te había quedado claro). Pues miren, 55.000 personas lo encontraron tan relevante e interesante que lo reenviaron. Mundo loco.

Para que este enlace no se alargue demasiado, voy a recomendar una serie de artículos que no tienen desperdicio. Están en inglés, claro, así que pónganse las pilas que todos hemos estudiado lo suficiente en el cole como para entenderlos. Por ejemplo:

1) Empiecen por el propio de la susodicha y saquen sus propias conclusiones. No te olvides de mirar las fotos, claro.

2) El Guardian se tira a la yugular del Mail con un estupendo artículo en el que se recuerda el trato de este medio en general hacia las mujeres famosas que en él aparecen (normalmente despectivo o vejatorio). Sus lectoras acaban aprendiendo que su rol en la vida es lucir bonitas y contentar a sus hombres sin rechistar. Periodismo amarillo encubierto de “somos clase media”, muy al estilo inglés.

3) Muy interesante esta pieza con unos números esclarecedores: cuánta gente ha leído el artículo, ha comentado en redes sociales, ha dado su opinión…

4) Un maravilloso artículo en clave de humor del Guardian, en el que un hombre apunta algo así como “A mí me ha pasado igual que a Samantha Brick, me odian por lo atractivo que soy”. No tiene desperdicio.

5) Y, por último, las reacciones al primer artículo de nuestra chica bombón. Hubo lágrimas. Suyas (de loba herida) y de muchas otras mujeres (¿hace falta que lo explique?).

La verdad, pienso en la madrastra malvada de Blancanieves, la de los hermanos Grimm, quien realmente era tan bella como arrogante. Me pregunto quién es el espejo mágico de Samantha Bricks.

 

9 Comments

  • Andrés says:

    Honestamente, lo más relevante de la noticia me parece su más absoluta irrelevancia. Bueno, miento, también el machismo que supura toda esta reacción del amarillismo periodístico que siempre refleja tan bien lo peor de la naturaleza humana.

    En España, un tío que presumiera de los favores que recibe de las mujeres sería un tertuliano o tronista venerado por la cultura popular (del populacho): un espabilao, un vivo, un zorro… Un paria para la intelectualidad, pero sin relevancia para ellos a fin de cuentas. A una señora así, sin embargo, inmediatamente se le haría exactamente lo mismo: transformarla en objeto y juzgar sus cualidades físicas reales para obtener eso que afirma.

    Lo normal debería ser que historias anecdóticas más propias de una sesión de fantasmeo entre copas pasaran desapercibidas a aquellos cuyo oficio, el periodismo, significa un compromiso con los ciudadanos, que tienen derecho a ser informados para ejercer crítica y activamente como tales.

    En fin, que para lo malo parece que no somos tan diferentes como nuestros vecinos británicos.

    • admin says:

      No te falta razón, Andrés. A mí me llama la atención la tremenda cobertura mediática que está teniendo el tema. Corre por las conversaciones de periodistas, familias normales, gente en el metro… todo el mundo habla de ello. Y no es tan importante. O sí, depende: hoy se intenta que las mujeres no sean infravaloradas (en ningún sentido) y a veces somos nosotras mismas las que tenemos un velo puesto. Telebasura y amarillismo existe en todos los países, siempre. ¡Muchas gracias por tus comentarios!

  • Susana says:

    Pues a mí me parece una pava que se está cargando un montón de años de lucha para que las mujeres tengan una imagen digna y el mismo valor que los hombres. Ni un hombre ni una mujer que vayan de ese royo merece mi respeto. Y reconozco que puede ser un debate social intenso… aquí o en la China.

  • rogerperronegro says:

    Pues a mí me pasa eso todos los días y no le doy importancia.Sin interés

  • Tito Mon says:

    Lo que más me llama la atención es la inteligencia que desborda la moza. Eclipsa su insondable belleza…

  • José Lorenzo says:

    Sinceramente si ella es feliz así habrá que dejarla, el único fallo es decirlo donde no debe y lo ha dicho para su desgracia, yo no le veo esa belleza que dice tener pero claro la susodicha belleza es siempre muy subjetiva con lo cual seguramente para muchos hombres lo sera como ha dicho, pero, invitarla a tanto como dice que hacen o que sientan celos de ella las mujeres de otros me parece pasarse de optimismo, sera que ya no le queda abuela. Y claro el medio de turno hace el agosto con chorradas de este tipo, pero ¿lo hace el medio por publicarlo?

  • Lorena says:

    Desde luego, gracias por el artículo!
    Demuestra que todavía hay muchas mujeres ancladas siglos atrás. Y lo peor de todo no es que las haya, sino que sean tan jóvenes, y que sean periodistas, de un periódico, …
    Y el video, sorry, pero no he podido soportar sus balbuceos a las dos primeras preguntas que le hacían…no quiero ni imaginarme el resto. Es el fin de su vida profesional, no?

    En dos palabras, es TRE-MENDA

  • XABIRIKI says:

    PUES LA VERDAD QUE NO SÉ DONDE ESTA EL GUSTO DE LAS PERSONAS QUE LE HAN IDO PAGANDO TAXIS, UNA COPA DE VINO ETC…., SI ME LA CRUZARA POR LA CALLE, YO NO ME HUBIERA FIJADO SERA CUESTION DE GUSTOS O DEL OFTALMOLOGO?.
    PUES BIEN, QUE VIVA LA ARROGANCIA Y YO LA INVITARIA A MIRARSE AL ESPEJO PERO CON UNAS GAFITAS QUE FALTA LE HACE A LA MUJERCITA.
    QUE PARA LLAMR LA ATENCION LE HA VALIDO, PERO ME SIGO SIN FIJAR EN ELLA, MAS QUE EN SUS LINDAS PALABRAS.

  • fabiola says:

    Ella es atractiva, no bella, sin embargo tiene razón, yo soy muy linda y me parece que la mujer que escribió esto si es una envidiosa, a mi me han pasado cosas como las que ella dice, no se porque a muchas mujeres les da tanta rabia aceptar que cosas asi en la vida pasan, que no les pase a ellas, es otra cosa…pero si les pasara estarian de acuerdo con esta mujer y conmigo chau envidiosa jajaja

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